Libro “La chica de la patineta” de J. P. Coudeu: enseñar a través de la literatura infantil

15 julio, 2019

Este leve volumen, ilustrado por Miguel Larrea, es un libro que es presente y futuro. Su vida es también en o para otro tiempo. Cuando este pase, cuando hayan pasado muchos años, un día la nieta Amparo tomará el libro y se encontrará con el escritor que le dedicó estos cuentos, su abuelo, y esto en literatura no es neutral: en lo más profundo, algunos libros se escriben para quien se ama, para ese encuentro atemporal o futuro con mucho de resurrección y eternidad.

La dedicatoria del libro dice: «Para Amparo, mi nieta adorada inspiradora de la mini heroína de este libro, siempre atenta a ayudar a los animalitos en problemas«, Está clara la motiación del escritor, J.P. Coudeu, de quien conozco su novela  «Azrahmod, el Engendro» (2012), libro del género fantástico, muy distinto en su temática de este que comento. Es una frecuente tentación para un narrador escribirle una obra a quien es una joya en su corazón, como para algunos padres, contarles historias inventadas en el momento a sus hijos durante la niñez de estos; entonces, para el escritor el desafío es grande. Se puede caer en contar historias que solo creemos que les podrían gustar a esos seres queridos, imitando el lenguaje infantil, desde los extramuros de ese mundo, o se logra conectar con esa dimensión poética de los niños para narrarles desde allí, para ser bien entendidos por quienes habitan aquel «país» mágico, maravilloso, donde todo es posible, el «país de la infancia»… En ese, las leyes las pone la imaginación, la poesía. Y es esto último lo que logra J.P. Coudeu en sus cuentos, en que la heroína es la «niña de la patineta», la que, vestida de simbólico rojo, como la caperucita, habla sin problemas con  los animales, sin que exista barrera alguna.

Pero el escritor quiere algo más que contar un cuento desde la dimensión maravillosa que es habitar ese mundo de la fantasía, donde las tortugas, las hormigas, los grillos, las luciérnagas y las polillas comparten el lenguaje y sentimientos humanos, y aparece entonces el escritor que quieren enseñar, la moraleja, la pedagogía. Cada relato entregará un mensaje para la nieta a la que está dedicado y, también, para todos los lectores, infantes y adultos donde el niño pervive, una enseñanza: «Tenemos que ser ordenados y debemos cuidar nuestras cosas para que duren. ¡Así las disfrutaremos por mucho tiempo!».

Son cinco cuentos; nombro algunos porque los títulos ya nos introducen en ese mundo donde-todo-es-posible-especialmente-lo-bello, donde habita La niña de la patineta y sus amigos, y el escritor, que ha debido ir a habitar allí también. De ese mundo no sale nunca igual, como de Narnia, como del mundo de Alicia en el país de las maravillas: «La chica de patineta y Hugo, la tortuga acalorada«, que perdió su caparazón al ir a bañarse a la laguna, «La chica de la patineta y Emilia, la polilla pretenciosa«. El nombre de «La chica de la patineta», no se menciona; seguramente, en el corazón del escritor, es Amparo en el mundo de la fantasía.

Este leve volumen, ilustrado por Miguel Larrea, es un libro que es presente y futuro. Su vida es también en o para otro tiempo. Cuando este pase, cuando hayan pasado muchos años, un día la nieta Amparo tomará el libro y se encontrará con el escritor que le dedicó estos cuentos, su abuelo, y esto en literatura no es neutral: en lo más profundo, algunos libros se escriben para quien se ama, para ese encuentro atemporal o futuro con mucho de resurrección y eternidad. Son ellos, los cuentos, el regalo más preciado: relatos inspirados en la vista al país de la infancia, para la reina de ese país.

En lo personal, ¿con qué me quedo luego de leído el libro? Con la amorosa motivación del escritor y la memoria de los relatos; la certeza de que habrá muchas letras de estos a lo largo de la vida, y en cada una florecerá un encuentro renovado siempre; la cuidada prosa y las delicadas ilustraciones; el mundo maravilloso al que he sido invitado; el amor que transforma la nieta amada en la heroína de un  mundo fabuloso; el amor por la naturaleza y los animales; el profundo y noble deseo, desde la experiencia, de enseñar para la vida a quien amamos y comienza el camino, del cual somos parte en el milagroso eslabón como abuelos.

 

¿Clientes o pacientes?

20 junio, 2019

“La medicina no debería ser monopolio de los médicos, sino preocupación de todos” es lo que sostiene Pedro Barría Gutiérrez” en su libro “Democracia terapéutica. Pacientes protagonistas de una medicina integral bio-psico-social”, en el cual, basándose en su experiencia como paciente, comparte conmovedoras entrevistas a médicos y pacientes, que entregan hermosos ejemplos de resiliencia y solidaridad con los demás, a través de los cuales hace un llamado a humanizar la medicina.

El médico psiquiatra y doctor en Salud Pública, Dr. Reinaldo Bustos, al comentar el libro dice que “en el libro, encontramos el reflejo del hallazgo literario entre paciente y médico, aun cuando en sus páginas, se puede leer una crítica profunda a la medicina y a los médicos. En efecto, éste es un libro crítico de la medicina y de los médicos, a los cuales se supone primariamente centrar su interés en los pacientes”.

Y es que Pedro Barría Gutiérrez, abogado de la Universidad de Chile, que trabajó como defensor de los derechos humanos en la Vicaría de la Solidaridad y que se ha destacado como defensor de pacientes y usuarios de Isapres, ha logrado numerosos fallos que han abierto una línea de protección de personas muy vulnerables.

En su libro, Pedro Barría se aleja del campo técnico-jurídico en el que ha incursionado, para adentrarse en el mundo subjetivo de los pacientes, a menudo ignorado por la medicina y los médicos, en la medida que desconocen el sentido profundo que tiene la enfermedad para los sujetos afectados.

Enfermedades graves, agudas, crónicas o incurables, que dejan en suspenso sueños y proyectos, pero, que también brindan la oportunidad de recibir y de dar.

Los testimonios de este libro, muestran cómo del padecimiento surge en los pacientes la resiliencia individual, solidaridad asociativa y actitud asertiva, las que tienen un efecto terapéutico.

“En verdad, resulta una paradoja que la expresión enfermo provenga de la raíz latina infirmus (falto de fuerzas), cuando en muchos enfermos se observa una gran fortaleza”, indica el autor.

En su nuevo libro, publicado por Editorial Forja, Barría propone una interesante tesis en el sentido de que la participación de los pacientes en el combate de sus patologías tiene en sí un efecto terapéutico.

Por ello, propicia un modelo de democracia terapéutica que significa que los pacientes sean protagonistas de una medicina integral, que considere su realidad biológica, su emocionalidad sicológica y su entorno de afectos y desafectos, donde es necesario rescatar la emoción y lo esencialmente humano.

En este sentido, son agudas sus observaciones respecto a aquellos médicos que descartan la influencia de los factores afectivos en enfermedades como el cáncer, pese a la clara evidencia que existe al respecto y muestra, la realidad que coexiste entre médicos y pacientes a través de potentes entrevistas.

Asimismo, el autor cuestiona sin sutilezas a la medicina y a los médicos, que se detienen en curar lo que podría haberse prevenido y plantea una medicina, que clama por una nueva relación médico-paciente, la que necesita ser transformada e integrada al campo familiar y social, para cumplir con el olvidado precepto de que siempre es mejor prevenir que curar.

Como lo plantea en el prólogo, el psiquiatra argentino Arturo Agüero, “la democracia terapéutica o medicina coprotagonizada por pacientes y médicos, es una verdadera creación del autor que invita, a una nueva alianza que posibilite recuperar el verdadero sentido de la enfermedad y junto a ella, también el de la salud”.

Así, Pedro Barría nos regala un libro sorprendente en nuestro medio, que se transforma en un alegato por una democracia sanitaria, que recoja la experiencia vívida de la enfermedad y que aboga por el desarrollo de una medicina integral que escuche al paciente.

“Democracia Terapéutica. Pacientes protagonistas de una medicina integral bio-psico-social”, de Pedro Barría Gutiérrez, ya está disponible en las principales librerías del país.

“No perecible”, lo inesperado de lo cotidiano en los cuentos de Lorena Ladrón de Guevara

17 junio, 2019

Cuando se ha terminado un libro, el lector puede preguntarse qué recuerda cordialmente con más fuerza, cuál de los relatos leídos le ha impactado más, qué escena o situación ha quedado más patente cuando ya se han cerrado las páginas. En lo personal, anécdotas varias de estos relatos, pero de la totalidad, la mirada sobre el hecho significativo; la fuerza y fluidez narrativa; el lenguaje, claro, conducente a una situación que nos será sorpresiva; el final siempre nuevo; la anécdota que en un giro inesperado adquiere su total sentido; en fin, el cierre perfecto del círculo.

Once son los reatos que componen este breve volumen Editorial Forja, 2019). Lorena Ladrón de Guevara, mientras era estudiante del Liceo 1 «Javiera Carrera», comenzó a escribir en el taller literario dirigido por la profesora María Eugenia Lorenzini; más adelante, ya finalizada la etapa escolar, participó en talleres con los escritores Guido Eytel (narrador y poeta fallecido en diciembre del año pasado) y Andrea Maturana. Algunos de los cuentos de «No perecible» forma parte de aquellos trabajos con esos maestros, textos recuperados, revisitados y recreados. Esto contextualiza a esta narradora que publica su ópera prima.

Cuando se ha terminado un libro, el lector puede preguntarse qué recuerda cordialmente con más fuerza, cuál de los relatos leídos le ha impactado más, que escena o situación ha quedado más patente cuando ya se han cerrad las páginas. En lo personal, anécdotas varias de estos relatos, pero de la totalidad, la mirada sobre el hecho significativo; la fuerza y fluidez narrativa; el lenguaje, claro, conducente a una situación que nos será sorpresiva; el final siempre nuevo; la anécdota que en un giro inesperado adquiere su total sentido; en fin, el cierre perfecto del círculo.

En «No perecible» por ejemplo, se relata la historia de doña Jovita, dueña de un modesto negocio de barrio, quien se entretiene viendo teleseries, y su mundo es ese: la ficción televisiva, los personajes de la pantalla, lo que ocurre también con sus hijos, especialmente con su hija a la que acompaña por un asunto serio al consultorio y con su esposo, aficionado al alcohol. hechos cotidianos. No hay mucho más, pero el subtexto es potente: se retratan esas vidas mínimas, de la «cultura de la evasión», aquella en que transcurre la existencia de gran parte de la historia humana. La autora sabe descubrir en esos episodios, el flanco nuevo, para extraer de allí lo que hace interesante la lectura.

En el cuento «Música añeja», narrado en primera persona, la protagonista encuentra una billetera cuando se inclina para anudarse los cordones de los zapatos, mientras espera que cambie la luz del semáforo para cruzar la calle; seguro que esa sería de una anciana de aspecto distinguido que pasó por allí y desapareció. No puede hacer mucho por buscar a la mujer ahora, debe llegar al banco que está por cerrarse, toma la billetera, después entre sus dudas si había hecho bien o no con recogerla, hurga en la billetera y solo encuentra pertenencias de poca monta, un calendario de una tienda comercial, la receta de un postre recortada de una revista, una estampa de Sor Teresita, y tres mil pesos (en cualquier tiempo, equivalente a una mínima suma), y hay también una tarjeta con una dirección ofreciendo clases de piano.

Sin embargo la escasez, hay algo en esa billetera que dice de una clase aristocrática «venida a menos». Llega a la dirección, allí la recibe una empleada que la anuncia a la «señora». Esta es la mujer distinguida que había visto y esta le produce una gran impresión, como la antigua casa, aún señorial; la impresiona la mujer, su aura de dignidad, y le dice que viene por las clases de piano…, solo después le comenta que también a devolverle la billetera encontrada en la calle; y así se inician las clases de esta manera casi fortuita; la anciana ve en su nueva y quizás única discípula a una confidente y también una ayuda cierta a su menguada economía, y hay en la casa un retrato que le llama la atención a la protagonista, el de un hombre joven, un galán, parecido a Gardel, es el marido muerto de esta viuda empobrecida. Lo que sigue ya es del lector…

Más allá de la anécdota misma, la autora capta el lado poético, profundamente humano que hay en muchas situaciones cotidianas. He ahí parte del valor de esta novel escritora. captar, ver lo justo y poético del mundo, expresarlo de modo que la anécdota se transforma en imágenes, momentos, en hechos sugerentes que son reveladores de la complejidad humana. Como un buen fotógrafo, dar con el ángulo justo. Presentar lo inesperado de lo cotidiano. Lo demás, es lo que puede producir en el lector sensible al mundo de la literatura.

 

 

“No perecible”, lo inesperado de lo cotidiano en los cuentos de Lorena Ladrón de Guevara

9 junio, 2019

Por José Miguel Ruiz, escritor y crítico literario.

Once son los relatos que componen este breve volumen (Editorial Forja, 2019). Lorena Ladrón de Guevara, mientras era estudiante del Liceo 1 “Javiera Carrera”, comenzó a escribir en el taller literario dirigido por la profesora María Eugenia Lorenzini; más adelante, ya finalizada la etapa escolar, participó en talleres con los escritores Guido Eytel (narrador y poeta fallecido en diciembre del año pasado) y Andrea Maturana. Algunos de los cuentos de “No perecible” forman parte de aquellos trabajos con esos maestros, textos recuperados, revisitados y recreados. Esto contextualiza a esta narradora que publica su ópera prima.

Cuando se ha terminado un libro, el lector puede preguntarse qué recuerda cordialmente con más fuerza, cuál de los relatos leídos le ha impactado más, qué escena o situación ha quedado más patente cuando ya se han cerrado las páginas. En lo personal, anécdotas varias de estos relatos, pero de la totalidad, la mirada sobre el hecho significativo; la fuerza y fluidez narrativa; el lenguaje, claro, conducente a una situación que nos será sorpresiva; el final siempre nuevo; la anécdota que en un giro inesperado adquiere su total sentido; en fin, el cierre perfecto del círculo.

En “No perecible”, por ejemplo, se relata la historia de doña Jovita, dueña de un modesto negocio de barrio, quien se entretiene viendo teleseries, y su mundo es ese: la ficción televisiva, los personajes de la pantalla, lo que ocurre también con sus hijos, especialmente con su hija a la que acompaña por un asunto serio al consultorio y con su esposo, aficionado al alcohol. Hechos cotidianos. No hay mucho más, pero el subtexto es potente: se retratan esas vidas mínimas, de la “cultura de la evasión”, aquella en que transcurre la existencia de gran parte de la historia humana. La autora sabe descubrir en esos episodios, el flanco nuevo, para extraer de allí lo que hace interesante la lectura.

En el cuento “Música añeja”, narrado en primera persona, la protagonista encuentra una billetera cuando se inclina para anudarse los cordones de los zapatos, mientras espera que cambie la luz del semáforo para cruzar la calle; seguro que esa sería de una anciana de aspecto distinguido que pasó por allí y despareció. No puede hacer mucho por buscar a la mujer ahora, debe llegar al banco que está por cerrarse, toma la billetera, después entre sus dudas si había hecho bien o no con recogerla, hurga en la billetera y solo encuentra pertenencias de poca monta, un calendario de una tienda comercial, la receta de un postre recortada de una revista, una estampa de Sor Teresita, y tres mil pesos (en cualquier tiempo, equivalente a una mínima suma), y hay también una tarjeta con una dirección ofreciendo clases de piano.

Sin embargo la escasez, hay algo en esa billetera que dice de una clase aristocrática “venida a menos”. Llega a la dirección, allí la recibe una empleada que la anuncia a la “señora”. Esta es la mujer distinguida que había visto y esta le produce una gran impresión, como la antigua casa, aún señorial; la impresiona la mujer, su aura de dignidad, y le dice que viene por las clases de piano…, solo después le comenta que también a devolverle la billetera encontrada en la calle; y así se inician las clases de esta manera casi fortuita; la anciana ve en su nueva y quizás única discípula a una confidente y también una ayuda cierta a su menguada economía, y hay en la casa un retrato que le llama la atención a la protagonista, el de un hombre joven, un galán, parecido a Gardel, es el marido muerto de esta viuda empobrecida. Lo que sigue ya es del lector…

Más allá de la anécdota misma, la autora capta el lado poético, profundamente humano que hay en muchas situaciones cotidianas. He ahí parte del valor de esta novel escritora: captar, ver lo justo y poético del mundo, expresarlo de modo que la anécdota se transforma en imágenes, momentos, en hechos sugerentes que son reveladores de la complejidad humana. Como un buen fotógrafo, dar con el ángulo justo. Presentar lo inesperado de lo cotidiano. Lo demás, es lo que puede producir en el lector sensible al mundo de la literatura.

Más sobre lo mismo

2 junio, 2019

Mil lunas en tus ojos es, si no me equivoco, la quinta novela que publica la periodista María Angélica Blanco. Se trata  de un relato alejado tanto de ciertas modalidades narrativas que se utilizan hoy para desarrollar historias imaginarlas como de las preferencias temáticas que configuran tales mundos ficticios. Su autora prefiere otorgar un desarrollo tradicional al argumento de su novela y caracterizar a sus personajes y construir los conflictos en los cuales estos participan mirando más hacia el pasado que hacia el presente.

Todos los capítulos del texto provienen de la boca de una mujer cuya voz exhibe omnisciencia absoluta; que domina, por lo tanto, el desarrollo de la trama, conoce la interioridad psicológica y afectiva de los personajes, explica sus comportamientos e incluso somete sus palabras a juicios de valor. Por ejemplo, califica lo dicho por uno de ellos  como «ridículo sermón  que parecía sacado del guion de una obra de teatro del absurdo». Es una presencia tan poderosa que sus opiniones se transparentan en las voces de los personajes que contempla con simpatía. La escuchamos, por ejemplo, en las del reportero Alonso Pedregal dando lecciones sobre la responsabilidad que cabe al periodista en el mundo contemporáneo o  en las de Armando Phillips, director de El Cronista, refiriéndose al ambiente literario chileno: «En este país se lee poco, el mundo literario es cerrado y la envidia corre a raudales. Abunda la mezquindad, la pequeñez y el pelambre. Para qué hablar de los críticos. Canonizan y descanonizan a los escritores a su antojo». Su lenguaje es, en consecuencia, permanente asertivo. Las verdades artísticas e históricas que la narradora establece no admiten interpretaciones, resistencias ni desacuerdos del lector. Las cosas son como las presenta su voz y punto: «José Emilio deslumbraba por su belleza varonil, lo que nunca le importó un  bledo. Rubio, de ojos azulísimos, su amplia frente, nariz, boca y mentón parecían esculpidos por el mismo Miguel Angel. Pero había algo más. Irradiaba un aura de autoridad que lo envolvía como un halo».

Si entendemos a lo que esta narradora nos cuenta, pareciera que las imágenes que nos comunica en Mil lunas en tus ojos se identificaran de manera cercana con las preferencias que ofrecen muchas novelas contemporáneas. La lírica de Federico García Lorca sirve como referente artístico de numerosos pasajes de la historia y la sombre del poeta fusilado en 1936 se hace también presente de manera indirecta en la trama gracias al viaje de la protagonista de Madrid y Granada como ganadora de un concurso de ensayos sobre su poesía. Incluso los personajes dan a conocer su interioridad utilizando los versos del poeta granadino (lo cual presta a sus diálogos un perfil bastante artificioso, dicho sea de paso). Además, la voz narrativa manifiesta un indudable propósito de colocar a la figura de la mujer como eje de los acontecimientos  y a la vez punto de vista desde el cual estos son contemplados. Sin embargo, basta con avanzar un poco en la lectura para comprobar que lo verdaderamente dominante en el relato son las caracterizaciones de personajes y el desarrollo de motivos y conflictos provenientes de las narraciones melodramáticas de inconfundible estirpe romántica: las antítesis organizan el mundo narrativo y el argumento desarrolla los motivos típicos de las historias folletinescas, como, por ejemplo, el destino funesto del héroe, el engaño de los sentidos, la novia de la muerte, el amor como escaramuza o el triángulo amoroso entre una mujer y dos hombres radicalmente antagónicos.

Mil lunas en tus ojos deja la impresión de ser un relato del romanticismo popular puesto al día con algunos rasgos de modernidad. El lector no debe esperar nada que no sea el honesto propósito de contar una historia sencilla y entretenida que se inicia alrededor de 1920 y cuyo núcleo argumental tiene como telón de fondo los acontecimientos políticos vividos en Chile desde fines de 1960 hasta el tiempo presente.

Libro relata la experiencia de ser transexual en primera persona

19 abril, 2019

¿Cómo se vive el proceso de descubrir que tu identidad de género no corresponde a tu sexo corporal? El libro Este cuerpo, ¿es mío? del periodista Felipe Ramírez publicado por Editorial Forja, recoge el testimonio de hombres, mujeres y madres de niños trans que han vivido este transitar y que hoy luchan, para que el Congreso Nacional apruebe la Ley de Identidad de Género.

Hasta hace un par de años, muchos pensaban que el término transgénero se refería al arte del transformismo e incluso todavía hay quienes lo confunden con el comercio sexual.

Y es que el tema de la transexualidad históricamente ha generado prejuicios, por el desconocimiento a enfrentar un hecho que culturalmente se ha definido como tabú o antinatural.

Si bien en Chile no existen cifras oficiales respecto del número de transexuales, lo cierto es que detrás de cada caso está la vida de un hombre o una mujer que sufre cuando va descubriendo desde su infancia que su identidad de género no corresponde con su realidad corporal.

Un proceso interno que no siempre cuenta con el apoyo familiar o de su círculo cercano y que muchas veces, termina en discriminación por ignorancia o por “el qué dirán”.

En los últimos cinco años, han surgido diferentes voces trans que han permitido visibilizar sus problemáticas, impactando en la pauta política nacional y en el debate sobre la identidad de género.

Entre ellas, destaca la actriz Daniela Vega, protagonista del filme Una mujer fantástica que ganó el Oscar a mejor película extranjera el año pasado y que fuera considerada por la revista Time, como una de las 100 personalidades más influyentes del 2018.

Sin embargo, el trabajo social y educativo recién comienza.

Al presentar su libro “Este cuerpo ¿es mío?”, Felipe Ramírez Muñoz expresa que “este libro nace por la necesidad de relatar una realidad que emergió como discusión pública. Busca visibilizar en qué consiste “transitar”, algo que viven diariamente las personas trans en nuestro país. Estos relatos buscan dar a conocer, acompañar y ser parte de las historias de quienes luchan por ser reconocidos por sus identidades, para que se entienda que este tránsito es un proceso personal e independiente, no exento de sentimientos de rechazo, soledad, dolor, penas y alegrías. Una experiencia vital que trasciende cualquier condición etaria, social y cultural”.

En el libro, Felipe Ramírez luego de reunirse privadamente con los protagonistas de sus relatos, comparte sus testimonios, en los que cada uno abrió su corazón, sus heridas y su proceso de sanación.

Historias de nueve personas trans que relatan sus experiencias de vida, muchas de ellas marcadas por momentos dolorosos, que revelan el camino que han tenido que recorrer para ganarse un lugar dentro de la sociedad.

Testimonios que también dejan en evidencia, la poca rigurosidad que hay para tratar el tema, la ausencia de un referente trans para guiarlos en su transitar y la escasa información que poseen los profesionales del área de la salud y la psicología, para entregar un diagnóstico certero y una orientación clara y efectiva a las necesidades trans y a las familias.

Un libro profundo, narrado en primera persona, que comparte desde el presente lo que ha sido este “transitar”, donde cada protagonista define su propio capítulo bajo un concepto que lo autodefine: Yo soy, Tenaz, Evolución, Fortaleza, Perseverancia, Fuego, Lobo, Crecimiento, Luchadora.

Este libro, da visibilidad a quienes históricamente han sentido vulnerados sus derechos, levantando una voz de alerta por la ausencia de políticas que resguarden su bienestar y que respeten su identidad de género y que hoy, luchan por ser reconocidos con su nombre social frente a una cultura que aún debate en el Congreso Nacional la aprobación de la Ley de Identidad de Género.

Por otra parte, según los resultados de la “Primera encuesta para personas trans y de género no-conforme en Chile”, Encuesta T, realizada por la Organización de Transexuales por la Dignidad y Diversidad (OTD), se observa que:

Al interior de las familias, la violencia más recurrente es el cuestionamiento de la identidad (97%), mientras que ignorar corresponde al 42% y la agresión verbal al 36%.

El 40% de los encuestados señala haber sufrido violencia en su lugar de estudio y el 56% declara haber intentado suicidarse.

La edad en que más se cometen los primeros intentos de suicidio es entre los 11 y 15 años, con 46%, mientras que el 26% lo intenta entre los 16 y 18 años.

Por otra parte, un estudio realizado en 2017 por la consultora Ipsos Public Affair sobre las “Actitudes globales hacia las personas transgénero”, reveló que Chile es el país más abierto y con menos prejuicios en esta temática dentro de la región.

 

La encuesta realizada online a 27 países y donde participaron cerca de 500 chilenos entre 16 y 64 años arrojó que:

El 70% de los encuestados considera que las personas trans deberían estar protegidas contra la discriminación por parte del Gobierno.

El 82% de las personas considera que se les debiera permitir la cirugía para que su cuerpo coincidiera con su identidad.

El 69% cree que se les debiera permitir usar el baño del sexo con el cual se identifican.

Y solo el 13% estima que la población trans padece enfermedades mentales, el 9% que tiene alguna discapacidad física y el 16% que están cometiendo pecado.

Libro relata la experiencia de ser transexual en primera persona

¿Cómo se vive el proceso de descubrir que tu identidad de género no corresponde a tu sexo corporal? El libro Este cuerpo, ¿es mío? del periodista Felipe Ramírez publicado por Editorial Forja, recoge el testimonio de hombres, mujeres y madres de niños trans que han vivido este transitar y que hoy luchan, para que el Congreso Nacional apruebe la Ley de Identidad de Género.

Hasta hace un par de años, muchos pensaban que el término transgénero se refería al arte del transformismo e incluso todavía hay quienes lo confunden con el comercio sexual.

Y es que el tema de la transexualidad históricamente ha generado prejuicios, por el desconocimiento a enfrentar un hecho que culturalmente se ha definido como tabú o antinatural.

Si bien en Chile no existen cifras oficiales respecto del número de transexuales, lo cierto es que detrás de cada caso está la vida de un hombre o una mujer que sufre cuando va descubriendo desde su infancia que su identidad de género no corresponde con su realidad corporal.

Un proceso interno que no siempre cuenta con el apoyo familiar o de su círculo cercano y que muchas veces, termina en discriminación por ignorancia o por “el qué dirán”.

En los últimos cinco años, han surgido diferentes voces trans que han permitido visibilizar sus problemáticas, impactando en la pauta política nacional y en el debate sobre la identidad de género.

Entre ellas, destaca la actriz Daniela Vega, protagonista del filme Una mujer fantástica que ganó el Oscar a mejor película extranjera el año pasado y que fuera considerada por la revista Time, como una de las 100 personalidades más influyentes del 2018.