Gonzalo Garay: Narrativa actual de Temuco.

28 octubre, 2020

En esta oportunidad conversamos con Gonzalo Garay, abogado de profesión, que tiene al haber dos obras de su autoría, una en el género del cuento con su libro “Conociéndonos y otros cuentos” (Editorial Forja, 2019) y ahora otra, su segunda obra, en el género de la novela con “Vicente” (Editorial Forja, 2020), sobre la cual profundizamos en la siguiente entrevista, en la que también hablamos sobre el amor, sobre lo que es escribir desde Temuco y qué ha significado para él escribir en tiempos de pandemia.

 

Primero que cualquier cosa, quisiéramos saber ¿Cómo fue que te interesaste por la literatura y por la escritura, hasta convertirte en escritor?

Mi aproximación a la literatura fue súper natural. Uno va haciendo un poco las cosas por imitación y mis padres fueron siempre grandes lectores. En la familia hay otros escritores, en la familia extendida, digamos, en el extranjero, entonces hubo una cosa genética que me impulsó naturalmente. Siempre fui un lector desde muy niño y luego, cuando comienzo a estudiar derecho esta cosa humanista se fue profundizando. Las lecciones de historia del derecho y filosofía siempre fueron mis preferidas, entonces el acercamiento fue de una manera muy espontánea. Casi diría que no me di cuenta cuando ya estaba inserto en esto y claro, luego, el trabajo te va absorbiendo. Yo tuve una oficina como abogado y luego ingresé a la academia judicial y el mundo judicial también tiene… te cobra digamos, te quita mucho tiempo. Fui juez por quince años, entonces, de alguna manera las mismas sentencias, el análisis de casos, de hechos, de sucesos que están ahí, igual que en la literatura, hechos, hechos relevantes, escabrosos algunos, mucha miseria humana, mucho contacto con la criminalidad, con la pobreza, todo eso es también muy literario. Te diría que hay mucho nexo entre el derecho y a literatura; hay mucha literatura que se basa en grandes casos, asuntos de corrupción, grandes crímenes. Hay un nexo natural entre el mundo judicial que es un mundo tremendamente literario que te entrega y aporta con muchos elementos que son propios de la literatura y por cierto un escenario que es relevante, un estrado que está en las alturas, una puesta en escena con un imputado sometido a ciertas reglas, a ciertas frases sacramentales y un drama humano que subyace a toda esa representación dramática, entonces siempre tuve un nexo. Hacer una sentencia también implica de alguna manera de aplicar las leyes, también implica analizar casos cruentos, acercarse a lo más sucio, a lo más oscuro, con los pecados más graves del mundo material, entonces yo me nutrí mucho de eso y estando ya en mi nueva actividad hace ya algunos años yo tuve la inquietud de sacar a la luz todo eso, empezar a escribirlo, a volcarlo en papel, a llevar a la pluma, como estaba acostumbrado a hacerlo con las sentencias, pero ahora con narrativa.

En tu primer libro “Conociéndonos y otros cuentos”, que publicaste el año pasado, éste se abre con el cuento “Conociéndonos”, que trata del rito de encontrarse, de conocerse, como reza su mismo título y que trata, justamente, sobre el amor, al igual que otros del mismo libro, que gozan de distinto registro. Pareciera ser el amor y sus variantes una de tus principales preocupaciones literarias ¿Cuáles son los aspectos más relevantes en “Vicente”, esta nueva novela, relacionados con el amor?

En Vicente el amor está muy presente. Te diría que es una línea que atraviesa todo el libro, porque se trata de un arquitecto que en cierta crisis de la mediana edad, a los cincuenta años, él sufre una ruptura conyugal y empieza en retrospectiva a analizar cuáles son las causas de esa ruptura. Cada cual tenía su relación paralela, pero lo cierto es que ella fue descubierta y él no; o sea ella, la mujer de Vicente, con un caudal emocional mucho más profundo y probablemente menos adiestrada en el arte de la infidelidad, ella sí es descubierta y ello da pie para que Vicente pueda confabular o armar un distanciamiento sin culpas y luego de eso se empieza a armar todo un trabajo psicológico donde Vicente comienza a descubrir quién era su mujer. No te voy a hacer más anticipos, pero sí te diría que él comienza a cuestionarse su actuar, a cuestionar por qué fue que llegó a estar en ese lugar fundamentalmente por un  tema de ambiciones e idealismo de tipo económico muy seducido por el poder que lo supuso estar casado con ella y el empieza a cuestionar todo eso, entonces hace todo un trabajo interno, psicológico súper relevante. Tiene que lidiar con algunos rivales ahí entre medio de la trama y tiene un final que se acerca mucho más al contacto con las emociones más primarias. Él se queda al final o renuncia a las emociones externas y se va retrotrayendo en un universo más privado y más íntimo. Sí hay mucho amor que cruza esto, mucho amor hacia los otros, mucho amor por si mismo, hay mucho cuestionamiento, hay un descubrimiento. Él se va descubriendo a través de la obra y eso si o sí tiene que ver con el amor. Él va a sumiendo que en su matrimonio quizá no hubo tanto amor, sino que más bien determinación, quizá mucha ambición. También hay un visitar a la familia de ella que lo sedujo mucho y que lo arrastró a tomar decisiones de alguna manera muy anticipadas a su vida, pero él luego se va descubriendo y también la va descubriendo a ella en una dimensión distinta que jamás pensó encontrar. Si, es una temática bien presente. Luego de este libro yo tengo otras dos obras escritas que están en proceso de revisión en un par de editoriales y también es una temática muy presente porque yo creo que nosotros podemos encontrar mucho material, precisamente en el mundo que nos circunda y el amor es algo que mueve fuertemente el mundo, como el dinero y otro tipo de cosas, como los vicioso o qué se yo. Hay material de sobra en el desempeño humano del día a día.

Muchos autores, pensadores y críticos literarios coinciden que los novelistas, excelso grupo al cual te integras con esta novela, recurren a experiencias personales para alimentar sus obras de ficción, por lo que podemos decir que en toda novela podemos encontrar trazos de realidad y ficción al mismo tiempo ¿Qué grado de vivencias personales tuyas han llegado a formar parte de esta novela?

En la novela no hay tanta experiencia personal. Si entendemos como personal el trabajo de observación  del día a día, claro que si lo hay porque uno rescata elementos de la vida misma, pero personales no, porque me parecería una lata estar traspasando lo que pasa en mi vida, los acontecimientos de mi vida, los accidentes de mi vida a un libro, aparte de ser un trabajo muy simple, no tendría ningún desafío literario ni intelectual y además que podría ser una lata para la gente, o sea no aspiro a desarrollar un trabajo cuasi biográfico cuando escribo, sino que me parece un desafío mucho más relevante trabajar con la ficción. Ahora, ciertamente son cosas que le pueden ocurrir a cualquiera probablemente. No es un libro que tenga mucha fantasía; son cosas que están dentro del ámbito de lo posible, pero que incluso ese ámbito de lo posible nos ofrece siempre novedades. Siempre la realidad supera a la ficción y yo creo que en ese trabajo de observación y luego de transformación y desarrollo de lo que tu ves, de lo que tu aprecias, de tu concepto de los fenómenos externos depositados en el papel ahí está la gracia, ahí está la magia de la literatura. Puede haber inconcientemente algo depositado ahí, pero yo procuro que no lo sea. Procuro armar una historia a partir de la ficción más que colocar datos biográficos en ella.

Como tu dijiste, el amor, como otros elementos o factores, es algo que mueve al mundo ¿Qué lugar le atribuyes al amor en el contexto histórico en el que nos encontramos en la actualidad?

Me parece súper relevante porque estamos inmersos en un contexto histórico donde ha primado el individualismo y el individualismo fundamentalmente trata de mirarse a si mismo y prescindir del que está al lado. De alguna manera corre en paralelo y al contrario de las enseñanzas eternas que provienen del mundo valórico y religioso si se quiere, en que tu, se supone, tienes que querer tanto al próximo como a ti mismo. Yo creo que el individualismo es uno de los grandes pecados de nuestro momento histórico y de alguna manera es lo que nos ha llevado a quebrar el desarrollo de la institucionalidad que estamos viviendo. De manera súper relevante yo apoyo mucho lo que está ocurriendo actualmente, apoyo los cambios que se están proponiendo –no todos-, porque hay que meterle cabeza, hay que estudiarlo, hay que debatir con mucho conocimiento, con mucha altura de miras a cerca del tipo de sociedad que queremos, pero me parece que sí o sí, rescatar la figura del amor por los otros, rescatar la humanidad, rescatar el sentimiento de la mayor cantidad de gente se encuentre bien, tenga una vida digna, es un acto de amor. Apelar a bien colectivo es un acto de amor y yo creo que eso es lo que tiene que primar en este momento histórico tan relevante que estamos viviendo. Si nos quedamos en la visión tan pequeña de privilegiar ciertos intereses, solamente intereses económicos de una péquela cantidad de personas, probablemente vamos a arribar a una crisis en el corto tiempo. No se sostiene. Pero si creo que el rescate del mundo valórico, del mundo de los principios, tiene que ser si con mucha inteligencia, dejando a salvo los factores beneficiosos o buenos que tiene nuestra institucionalidad, que los hay, porque no todo es mal. No podemos hacernos de nuevo. Hay cosas buenas, pero si rescatando la esencia valórica del bienestar colectivo, que como te insisto, me parece que es un acto de amor en definitivas, quizá el acto de amor más relevante. No es el amor afectivo de pareja, pero es un amor mucho más importante, porque consiste en desear y colocar mis buenos oficios para que mi estado de bienestar sea compartido por la mayor cantidad de personas para que juntos construyamos una sociedad diferente, sin exclusiones

Por último, quisiéramos saber también ¿Cómo ha sido para ti crear, escribir y publicar en tiempos de pandemia, en un lugar como Temuco, La Araucanía?

Si hay algo bueno que ha traído la pandemia, más allá de la evidente y obvia falta de contacto con nuestros amigos, con nuestra familia, la poca socialización que hemos tenido, pero a la fuerza, más allá de ese aspecto negativo, yo creo que la pandemia nos ha dado, a todos los que nos dedicamos a hacer estos trabajos bien solitarios, mucho tiempo de paz, mucha soledad frente al papel, frente al computador en este caso para idear historias, para imaginarnos, para desarrollar procesos creativos con mucha más tranquilidad. Desde ese punto de vista para mí ha sido muy prolífica la pandemia. En ese sentido he sacado dos obras nuevas este año, precisamente porque he tenido mucho tiempo  para dedicarme a ellas, tiempo que habitualmente no tengo porque mi otro trabajo me absorbe muchas energías, muchas preocupaciones se centran en mi trabajo, entonces como este año el trabajo formal fue más escaso o fue menor o le dediqué menos tiempo porque no podía trabajar más, si me enfoqué en el trabajo literario, en la creación y fue bastante relevante. Ahora, a mi me produce mucho orgullo, me produce mucha satisfacción desarrollar literatura desde regiones y especialmente desde La Araucanía que es un lugar tan emblemático, un lugar que está en el centro del debate público nacional por las razones que todos conocemos. Yo no creo y soy uno de los convencidos de que no todo lo bueno proviene de Santiago, ni todo tampoco lo encuentras en Santiago. Nosotros mismos a veces promovemos ese centralismo tan rancio, tan corrosivo que nos tiene pegados a una hegemonía bien dañina de Santiago. No todo está en Santiago, no todo proviene de Santiago. Aquí se produce mucho arte de mucha calidad. No por nada tenemos un premio nacional de literatura de estos lados, con un acento regional innegable, y con mucha calidad, con una obra de mucho reconocimiento. El trabajo de Elicura es notable y así hay otros escritores o que han transitado por acá o que se encuentran acá. Tenemos a Pedro Cayuqueo que es un gran escritor, hemos tenido poetas maravillosos históricamente hablando, Teillier, Neruda. Es un territorio que sirve de mucha motivación. Es un lugar marcado por las letras. Yo soy un orgulloso, a pesar de que yo soy penquista, que también es una ciudad y centro cultural importante, pero estoy muy orgulloso de trabajar acá, desde Temuco, un poco también de empujar un poco la curva de desarrollo artístico hacia regiones, cosa que me parece súper relevante, atraer la atención hacia estos lados de Chile, ampliar un poco el campo visual de la gente de Santiago. Que empiecen a mirar para acá, que empiecen a consumir arte de regiones, a mirar a nuestros músicos, a nuestros poetas, a nuestros narradores, a nuestros artistas en general. Hay mucho potencial aquí y pretendo siempre seguir en esta línea, siempre escribir desde Temuco, o desde mi querida costa de La Araucanía.

 

¿Vivirías en paz si tuvieras sueños premonitorios?

22 octubre, 2020

Editorial Forja acaba de lanzar Una mujer que sueña de Margarita Di Giuseppe, una novela mágica y hermosa como su portada, que no podrás dejar de leer hasta la última línea.

“Me hubiera gustado tener un interruptor para apagar y encender recuerdos, un botón de avanzar o retroceder para que el tiempo se detuviera solo en los momentos felices y los malos se resolvieran sin tener que sentir angustia…”.

¿Qué tan grande sería tu miedo si una pesadilla recurrente amenazara con convertirse en realidad? Es lo que vive una joven que, desde pequeña, tiene sueños premonitorios y que, aunque intenta vivir como una persona normal, sufre el temor constante de perder lo más valioso de la vida.

Al comienzo de cada capítulo, Una mujer que sueña nos regala el relato del sueño de ese día que, a medida que avanza el tiempo, permitirá calzar piezas, descubrir las premoniciones y comprender las escenas que parecen inconexas, pero que finalmente cobrarán sentido.

En un formato que asemeja un diario de vida amor, sufrimiento, inseguridades, tristezas, alegrías e intriga envolverán al lector, mezclándose para mostrar de forma creíble la fortaleza de su protagonista; fortaleza que logra sostener gracias al trabajo duro y perseverante, al amor propio, a la comprensión del mundo que la rodea y a la empatía con los sentimientos de los demás.

Un libro para devorarse, que gracias a la ágil pluma de la autora se lee rápido, de principio a fin, y que de seguro dejará a muchos con gusto a poco.

Margarita Di Giuseppe es chilena, ejerce como educadora de párvulos y comparte su carrera con su gran pasión: la literatura. Sus inicios fueron como escritora de literatura infantil, para luego incursionar en la novela para adultos gracias a un taller literario dirigido por Ana María Güiraldes.

Editorial Forja publica su primera novela, Una mujer que sueña, que ya está disponible y a la venta en www.editorialforja.cl y en las principales librerías del país.

Gonzalo Garay y nueva obra: «Es la suma del proceso de observación que uno hace durante toda su vida»

16 octubre, 2020

Durante una entrevista exclusiva a AraucaníaDiario, el abogado y autor del libro «Conociéndonos y otros cuentos», comentó sobre su obra más reciente, titulada «Vicente». Además, se refirió a su experiencia trabajando durante la pandemia y sobre aquellos autores que lo motivaron a convertirse en escritor.

Gonzalo Garay, abogado, ex juez oral de Temuco y actual notario y conservador de bienes raíces de Carahue, y autor del libro «Conociéndonos y otros cuentos«, conversó con AraucaníaDiario sobre su nueva obra «Vicente«. Durante la entrevista contó cuales fueron los autores que lo motivaron a convertirse en escritor. Así como la experiencia de trabajar en medio del confinamiento por la pandemia por coronavirus y ofreció consejos para aquellos que se encuentran interesados en la escritura.

¿Cuál fue el primer libro que te impactó e interesó en la escritura?

– Por supuesto que hay una influencia de los escritores latinoamericanos y los escritores chilenos. José Donoso, por ejemplo, es una influencia desde que yo era un niño. Gonzalo Contreras, ya entrando en la adultez, es una gran escritor chileno. Esas son mis influencias a nivel chileno y Bolaños, eso es imperdible. Y a nivel de Suramérica te diría que Cortazar es lo que más me llama la atención, lo que me resulta más llamativo y en lo actual el argentino César Aira que también es un gran escritor. Y bueno, toda la literatura anglosajona. Todos estos son los que forman parte de mis influencias, eso sin dejar de soslayar algunos escritores de otras latitudes, pero es lo que más me ha motivado, me conmueve más.

¿De qué trata esta nueva novela?

– Esta novela trata fundamentalmente del momento de  la vida de un arquitecto, quien se encuentra en una crisis de mediana de edad y este personaje empieza a hacer recuerdos o rememorar que fue lo que llevó a que su matrimonio se quebrara.

«Entonces, a partir de ciertas memorias, él empieza a recapitular ciertos fragmentos o episodios de su vida y empieza a construir una realidad nueva, a partir de la consciencia de sus propios errores».

Sobre eso trata la obra y sobre ciertas pasiones que tiene que enfrentar en el medio de su separación y de un desenlace más bien sorprendente de todo este cuadro matrimonial decadente. El se siente prisionero de un sistema familiar al cual él accedió siendo muy joven y del cual no sabe como salir, como eludirlo. Ese es más o menos el trasfondo de la novela.

¿La novela tiene alguna relación con alguna experiencia personal o situaciones que haya observado? ¿la trama guarda algún parecido con una realidad específica?

– Todo el trabajo del escritor trata mayormente de observación. Una observación que va mucho más allá de la vivencia propia, como somos seres sociales y sociables, estamos y convivimos en sociedades donde trabajamos y tenemos vínculos de amistades, vínculos familiares; y todo esa observación permanente te va dando un bagaje de experiencia que uno luego traspasa a una novela. Esto claramente no es autobiográfico ni nada eso, sino que es la suma del proceso de observación que uno hace durante toda su vida y yo creo que los lectores van a encontrarse con experiencias que les puede parecer muy conocidas y pueden llegar a reconocerse en alguna de las experiencias o de las temáticas que toca este libro. 

Creo que eso es lo importante, que el lector tenga la opción de armar su propia historia a partir de lo que está leyendo. Finalmente, se trata de situaciones que forman parte de la cotidianidad, porque no tenemos que ir muy lejos para encontrar historias que son fascinantes o llamativas. Están en la vida misma y lo que uno hace con esa observación es un proceso de transformación y desarrollo de la historia y la plasma en el papel. Luego le agrega cierta ficción, creando la historia a la medida de lo que tú quieres transmitir.

¿Cómo fue su experiencia trabajando durante la pandemia y cómo es el confinamiento obligatorio para un escritor?

– La verdad es que a mí me vino muy bien el tiempo en el que Temuco estuvo muy confinado al principio. Me vino bien porque yo aproveché mucho el tiempo. Terminé de escribir una nueva novela y también saqué un nuevo volumen de cuentos que está en proceso de revisión en tres editoriales. Entonces, para mí fue muy prolífico. De hecho, ahora estoy escribiendo otra cosa más.

Me vino muy bien, porque en otro trabajo hay que estar fundamentalmente presente, pero en este minuto no tuvimos mucha sociabilidad entonces yo me pude encerrar bien en la lectura y la escritura.

¿Qué sigue ahora y qué proyectos tiene en mente?

– Estoy esperando lo que me digan en las casas editoriales sobre mi segundo volumen de cuentos y de la que sería mi segunda novela o mi cuarto libro. Estoy en este momento escribiendo lo que sería mi tercera novela y voy bastante avanzado en eso. Es un proyecto que tiene que ver un poco más con el mundo del derecho -yo también soy abogado y fui juez- entonces tiene alguna cercanía con eso, pero ficcionado. No hay nada de vivencias propias, sino que es una ficción o ciertas conclusiones y razonamientos, es una historia que dice relación con el mundo judicial, que toca de cierta manera ese mundo. Es lo que estoy escribiendo ahora y mi proyecto para lo que resta del año.

¿Qué aconseja a las personas que están interesadas en convertirse en escritores?

– El consejo que yo les puedo dar es que lean harto. Es un proceso que va de la mano. La escritura y la lectura son inseparables, por eso yo recomiendo que lean y que lean de todo. Que vayan formando sus propios estilos, encontrar un estilo y una voz propia no es tan fácil, hay que ir escribiendo y apuntando cosas. La pluma se va afinando en la medida que uno va escribiendo. Entonces esto es como un deporte: en la medida que tú más entrenas, más vas puliendo tus virtudes o tus habilidades.

Esto no es algo que van a aprender en una academia. Desde ese punto de vista yo creo que es super valioso entrar a talleres, pero un taller no te va a enseñar a escribir, te va a dar cierta directriz, pero el escritor se hace solo y se hace fundamentalmente escribiendo y leyendo. Esta es una buena forma de aventurarse a la escritura. 

Editorial Forja – Obra de teatro «El poeta Extinto de Gato Pedro»

3 septiembre, 2020

Lectura dramatizada con pasajes de la obra y vida de Jorge Teillier, en la cual se establece la profunda amistad que tuvieron el poeta nacido en Lautaro y el gato Pedro, insigne lector y, a la muerte del poeta, el relator de su hermosa e intensa biografía.

https://youtu.be/GUtYW8wLHLc

«Solo el verdadero amor» de Claudio Rojas. Un desenlace del amor al odio

30 agosto, 2020
Solo el verdadero amor  (Editorial Forja, 2020) es un libro intenso, donde la venganza, el amor, la política y las traiciones juegan un rol impactante en los distintos capítulos, creando una ola de misterio en sus diferentes escenas.

Es la historia de un hombre, Brandito, el que después de treinta y cinco años vuelve a encontrar a Viviana, su primer y gran amor, en Londres, lugar donde él reside. Es una novela narrada en primera persona en la que el personaje principal urde un plan de venganza que espera realizar durante un fin de semana en que la mujer visita la ciudad.

El protagonista es un universitario del Pedagógico al que le dicen «Brandon» o «Brandito» por su fiel parecido al actor Marlon Brando, lo que hace que le vaya increíble con las mujeres. Ingresa a TRP (Tendencia Revolucionaria Permanente) y allí conoce un nuevo mundo político, nuevos amigos y enemigos, y también el amor de Viviana. Pero a través de las páginas se van desarrollando hechos inesperados que terminarán con él en Londres treinta y cinco años después y con una vida que nunca esperó.

Brandito retrocede constantemente en el tiempo, lo que hace que el libro sea más penetrante, más interesante, siendo el hilo conductor de los acontecimientos que se van descifrando poco a poco a través de las páginas.

Esta novela posee ingredientes sabrosos para encantar a cualquiera, tiene suspenso, líneas agudas, personajes inolvidables, mucha venganza y, aunque se dice que esta novela es de amor verdadero, es de todo menos de amor. «Lo reitero ahora: ningún amor que no haya sido verdadero puede mantener bullente un deseo de venganza por treinta y cinco años», piensa el protagonista.

Solo el verdadero amor de Claudio Rojas te invita a aventuras, romances, a distintas historias que se unen por la política y el amor, en un constante viaje al pasado que no deja de estar cada vez más presente.

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Claudio Rojas, chileno, profesor de Castellano vive desde 1977 en Inglaterra. Por veinte años presentó programas de radio en la sección de español latinoamericano del Servicio Mundial de la BBC de Londres. Se desempeñó también como traductor, subtitulador de películas y como profesor de español. Para Editorial Forja tradujo Frankenstein de Mary Shelley, el libro de cuentos Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe. Su primera obra escrita en inglés, BRYNCK, resultó finalista en el The Bruntwood Competition (2008), concurso de dramaturgia británico que convoca anualmente a miles de obras. Con Editorial Forja ha publicado las novelas Deseable mujer de tu prójimo (2014), Postales de Transilvania (2017), y Solo el verdadero amor (2020).

Editorial Forja lanza su nuevo libro, “El soñador” de Juan Carlos Díaz

27 agosto, 2020

¿Qué es lo que separa a Pablo de los pobres de los que quiere sentirse hermano? Esta es la gran pregunta que atenaza al protagonista de El soñador, la primera novela de Juan Carlos Díaz.

Una obra en la que un estudiante de filosofía de los años ’70 se desliza por el túnel de las estructuras internas de un partido político como el héroe mítico en busca de su misión. Sin embargo, en este camino enfrentará una serie de circunstancias que finalmente enterrarán su causa.

Una historia que refleja los vaivenes de un soñador, que acoge lo inesperado con humor, invitándonos a revivir un pedazo de la historia de Chile –los años de la Unidad Popular, dictadura y posdictadura–, con un relato de ficción que luego de medio siglo nos traerá repentinamente al presente.

Sin duda, El soñador es una novela que envolverá en un espejo a muchos de esos jóvenes de la década de los ’70 que, con sus férreas convicciones ideológicas y su inquebrantable compromiso por contribuir a los cambios sociales, se asomaron a un porvenir insospechado.

Juan Carlos Díaz Saenger estudió literatura en la Universidad de Chile y Sociología del Trabajo en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Ha sido ejecutivo de empresas y organizaciones internacionales y director de fundaciones. Actualmente se desempeña como consultor en la minería.Su pulcra pluma irradia su paso por los talleres literarios de Nicanor Parra y Enrique Lihn, cuando todavía era un estudiante. Ha publicado dos libros de poesía: Orden del día (Bélgica, 1980) y Qué suerte nos deparará la suerte (Santiago, 1984). Realizó las traducciones de las novelas Papaíto piernas largas (J. Webster), Mi querido enemigo (J. Webster) y El jardín secreto (F. Hodgson), publicadas por Editorial Forja.

El soñador ya está a la venta en www.editorialforja.cl

Gonzalo Garay

Agradecemos al diario Austral de Temuco por la interesante entrevista al escritor Gonzalo Garay publicado el día 28 de julio de 2020, donde comenta sobre la primera novela que sacará con Editorial Forja.